Alternativas al CPAP: ¿Qué opciones existen?

Alternativas al CPAP

El CPAP (siglas en inglés de “presión positiva continua en la vía aérea”) es el tratamiento estándar para la apnea obstructiva del sueño, especialmente en casos moderados a graves. Consiste en una máquina que envía aire a presión constante a través de una mascarilla para mantener la vía aérea abierta durante el sueño 3 3. Aunque es muy eficaz, muchas personas tienen dificultades para tolerar el CPAP: puede resultar incómodo o engorroso, provocando que hasta alrededor del 50% de los pacientes abandonen su uso con el tiempo 3 5. Debido a esto, es importante conocer otras alternativas no invasivas disponibles para tratar la apnea del sueño en adultos que no logran adaptarse al CPAP o buscan otras opciones. A continuación, se revisan distintas alternativas, desde dispositivos de presión positivos ajustables y aparatos orales, hasta cambios en el estilo de vida e incluso opciones quirúrgicas en última instancia.

Dispositivos PAP alternativos (APAP, BiPAP)

Terapias PAP: Además del CPAP tradicional de presión fija, existen otros dispositivos de presión positiva de las vías aéreas (PAP) que pueden brindar mayor comodidad a algunos pacientes2.

  • APAP (Auto-CPAP): Un APAP (presión positiva automática) ajusta automáticamente el nivel de presión de aire durante la noche según la necesidad del paciente3. Esto significa que proporciona más presión cuando detecta eventos de apnea o hipopnea y menos presión cuando la respiración es estable. Al adaptarse en tiempo real a los cambios en la respiración, el APAP puede resultar más confortable para quienes no toleran la presión fija del CPAP 2. Estudios han demostrado que un APAP bien ajustado es tan eficaz como el CPAP convencional en mantener la vía aérea abierta, siempre que el paciente no tenga otras afecciones respiratorias añadidas2. Los APAP suelen recomendarse si el paciente sigue teniendo dificultades con CPAP de presión fija o tiene apnea que varía según la postura o la fase del sueño (por ejemplo, apnea predominante en REM o posicional)3.
  • BiPAP (Presión positiva binivel): Un BiPAP provee dos niveles de presión: una presión más alta al inhalar y más baja al exhalar3. Esta modalidad binivel puede ser útil para pacientes que sienten incómoda la exhalación contra la presión constante del CPAP. Al reducir la resistencia al sacar el aire, el BiPAP mejora la tolerancia en quienes necesitan presiones elevadas o tienen trastornos pulmonares concurrentes. Por lo general, el BiPAP se considera cuando el CPAP o APAP no han dado resultado adecuado, o en casos específicos indicados por el médico (por ejemplo, personas con apnea del sueño más compleja o con problemas respiratorios adicionales,)2.

Nota: Otras terapias en estudio incluyen métodos como la presión negativa externa continua (cNEP) y (EPAP) o la terapia de presión negativa oral (dispositivos de succión oral)5, aunque estos aún no son de uso común. Siempre se debe elegir el dispositivo con asesoramiento médico, considerando la situación individual de cada paciente.

Dispositivos orales (aparatos intraorales)

Los dispositivos orales constituyen otra alternativa importante, especialmente en apnea del sueño leve a moderada o en pacientes que no desean usar CPAP. Estos aparatos se colocan en la boca durante la noche para mantener la vía aérea superior despejada mecánicamente 4. Existen dos tipos principales:

  • Dispositivos de avance mandibular (DAM): Son similares a una férula o protector bucal doble que cubre los dientes superiores e inferiores. Están diseñados para empujar ligeramente hacia adelante la mandíbula inferior, evitando que ésta y la base de la lengua colapsen hacia atrás durante el sueño 4. Al adelantar la mandíbula, se amplía el espacio detrás de la lengua y el paladar blando, ayudando a prevenir obstrucciones y reduciendo los ronquidos y episodios de apnea 35. Los DAM personalizados por un dentista han demostrado ser efectivos en muchos pacientes: pueden disminuir la frecuencia de apneas y mejorar síntomas diurnos como la somnolencia, aunque en general no eliminan totalmente las apneas en casos severos 22. Se consideran tratamiento de primera línea para apnea leve-moderada y una segunda opción para apnea severa cuando el CPAP fracasa o no es tolerado resmed.es. Entre sus ventajas destacan que son portátiles, silenciosos y más cómodos de usar para algunos pacientes, lo que suele mejorar la adherencia al tratamiento 2. Como desventajas, pueden causar efectos secundarios como molestias en la mandíbula, dientes o articulación temporomandibular, exceso de salivación o resequedad bucal, que generalmente son leves. Es fundamental un ajuste profesional adecuado: un odontólogo especialista en sueño debe confeccionar el dispositivo a medida y recalibrarlo según sea necesario, verificando periódicamente su eficacia y comodidad3.
  • Dispositivos de retención lingual: Menos comunes que los anteriores, estos aparatos sujetan la lengua hacia adelante mediante succión o mecanismos mecánicos, evitando que caiga hacia la garganta4. Pueden ayudar a ciertos pacientes cuya lengua es el principal factor obstructivo. Sin embargo, suelen ser menos tolerados y muchos pacientes los encuentran incómodos, por lo que la adherencia tiende a ser inferior a la de los dispositivos de avance mandibular5. Su uso se reserva para casos específicos o cuando un DAM no es viable (por ejemplo, en pacientes sin suficientes dientes para sostener un DAM).

En todos los casos de aparatos orales, es imprescindible la evaluación y seguimiento odontológico. Después de la adaptación inicial, se recomienda un seguimiento durante las primeras semanas para ajustar el aparato y luego controles periódicos para asegurar que siga siendo efectivo y confortable3. A menudo se realiza una polisomnografía de control con el dispositivo puesto, a fin de confirmar que la apnea del sueño esté bien controlada con el mismo1. Si un tipo de dispositivo no funciona, se puede probar con diseños alternativos hasta encontrar el adecuado para el paciente 33.

Avances recientes en el desarrollo de las nuevas terapias respiratorias
SAOS México – Posición al dormir

Avances recientes: además de los dispositivos mecánicos, se han desarrollado nuevas terapias orales. Por ejemplo, la estimulación eléctrica neuromuscular de la vía aérea superior: un dispositivo intraoral de uso diurno que emite pequeñas corrientes para tonificar los músculos de la lengua y garganta. Este método, aprobado para apnea leve, busca fortalecer la musculatura para reducir las apneas durante la noche4. Aunque prometedor, aún se requiere más investigación sobre su eficacia a largo plazo.

Cambios en el estilo de vida y otras medidas no invasivas

Existen medidas conservadoras que, por sí solas o en combinación con los dispositivos anteriores, pueden mejorar significativamente la apnea del sueño:

  • Pérdida de peso: La obesidad es uno de los principales factores de riesgo de apnea obstructiva del sueño. Bajar de peso puede producir mejoras notables e incluso resolver la apnea en algunos casos leves 15. Una reducción del peso disminuye la acumulación de tejido graso en el cuello y abdomen, reduciendo la compresión de la vía aérea. Se recomienda a todo paciente con sobrepeso u obesidad que adopte un plan supervisado de adelgazamiento mediante dieta saludable y ejercicio, ya que esto no solo ayuda a la apnea sino que aporta múltiples beneficios de salud. Ojo: la pérdida de peso por sí sola puede no eliminar completamente la apnea en todos los pacientes, por lo que suele combinarse con otras terapias15. En casos de obesidad mórbida donde otros tratamientos fracasan, la cirugía bariátrica (reducción de peso quirúrgica) es otra opción que ha mostrado mejorar la apnea del sueño al lograr una pérdida sustancial de peso3.
  • Posición al dormir: La postura durante el sueño influye en la gravedad de la apnea. Muchos pacientes presentan apnea posicional, donde los eventos obstructivos ocurren sobre todo al dormir boca arriba (decúbito supino), debido a que la lengua y tejidos blandos tienden a colapsar más en esa posición 5. En cambio, al dormir de lado (decúbito lateral), la gravedad ayuda a mantener la vía aérea más abierta. Por ello, se recomienda evitar dormir boca arriba; técnicas como coser una pelota de tenis en la espalda del pijama o usar dispositivos vibratorios/almohadas especiales pueden entrenar al paciente a mantenerse de lado1 5. Estudios indican que la terapia posicional puede reducir significativamente los eventos de apnea en quienes tienen apnea supino-dependiente5. No obstante, la eficacia varía y algunos pacientes encuentran difícil adherirse a estos métodos toda la noche. Aun así, es una estrategia simple y sin costo que vale la pena intentar en combinación con otros tratamientos.
  • Evitar alcohol y sedantes: El consumo de alcohol por la noche relaja la musculatura faríngea y puede agravar las apneas y los ronquidos. Se aconseja limitar o suprimir el alcohol y sedantes antes de dormir, ya que empeoran la obstrucción de la vía aérea5. Asimismo, evitar fumar (el tabaco inflama las vías respiratorias) y tratar condiciones nasales (alergias, congestión) con medidas médicas puede mejorar el flujo de aire.
  • Terapia miofuncional: Consiste en ejercicios orofaríngeos para fortalecer los músculos de la lengua, el paladar blando y la garganta. Ejemplos incluyen ejercicios de la lengua, vocalización de ciertos sonidos, masticar, etc. Varios estudios han reportado que estos ejercicios diarios, guiados por un terapeuta especializado, reducen la intensidad y frecuencia de las apneas al mejorar el tono muscular de la vía aérea55. La terapia miofuncional no sustituye tratamientos principales en apnea moderada-severa, pero puede ser un complemento útil – por ejemplo, puede potenciar el efecto de un dispositivo oral o de la pérdida de peso.

En general, estos cambios de estilo de vida son altamente recomendables para todos los pacientes con apnea del sueño, estén o no utilizando CPAP u otras terapias. Mejorar hábitos contribuye al éxito del tratamiento y a la salud global del paciente.

Opciones quirúrgicas (cuando las opciones conservadoras fallan) La cirugía para la apnea del sueño suele considerarse última opción, indicada principalmente en adultos que no mejoran con tratamientos no invasivos o tienen una causa anatómica corregible concretamente identificada33. En general, se recomienda probar métodos convencionales (CPAP, dispositivos orales, pérdida de peso) durante al menos 3 meses antes de recurrir a una cirugía3. Solo en ciertos casos excepcionales – por ejemplo, pacientes con deformidades craneofaciales severas – se plantea una intervención quirúrgica como primera línea3. Algunas opciones quirúrgicas disponibles son:

  • Uvulopalatofaringoplastia (UPFP): Es la cirugía clásica de resección de tejido en la garganta. Consiste en remover tejido del paladar blando y la úvula, y con frecuencia las amígdalas y adenoides si aún están presentes3. El objetivo es ensanchar la vía aérea y reducir la vibración de tejidos que causan ronquido. La UPFP puede ayudar a disminuir los ronquidos y algunos eventos de apnea, pero las evidencias muestran que su eficacia a largo plazo para curar la apnea del sueño es limitada (solo un porcentaje de pacientes logra resolución completa)3. Por eso, no se considera un tratamiento tan confiable como el CPAP en cuanto a efectividad3.
  • Ablación por radiofrecuencia: En lugar de extirpar tejido, se puede usar energía de radiofrecuencia para encoger o cicatrizar parcialmente los tejidos redundantes del paladar y la base de la lengua. Este procedimiento mínimamente invasivo puede aplicarse en casos de apnea leve a moderada. Los estudios sugieren que la ablación logra mejoras similares a la cirugía tradicional pero con menos riesgos y recuperación más rápida3. Puede requerir varias sesiones. Es una alternativa para pacientes que no toleran CPAP ni dispositivos orales y buscan una intervención menos agresiva que la cirugía abierta.
  • Avance maxilomandibular: Es una cirugía mayor en la que se reposicionan hacia adelante los huesos de la mandíbula superior (maxilar) e inferior (mandíbula)3. Al mover toda la estructura ósea facial hacia adelante, se amplía notablemente el espacio aéreo detrás de la lengua y el paladar, aliviando la obstrucción. Este procedimiento, que involucra cortes óseos y fijación, tiene una alta tasa de éxito en la reducción de la apnea del sueño, incluso en casos severos, ya que aborda directamente estructuras óseas estrechas. Sin embargo, conlleva riesgos quirúrgicos significativos, un periodo de recuperación prolongado y posibles cambios en la apariencia facial. Suele indicarse en pacientes con anomalías craneofaciales o retrognatia marcada (mandíbula pequeña) que contribuyen a su apnea.
  • Implantes y dispositivos implantables: Otra opción es la colocación de implantes en el paladar blando (como los implantes de polímero Pillar), pequeñas varillas que refuerzan y rigidizan el tejido para evitar colapso; su eficacia es modesta y aún se investiga su utilidad3. Más recientemente, se ha desarrollado la estimulación del nervio hipogloso: consiste en implantar quirúrgicamente un marcapasos respiratorio bajo la clavícula, con un electrodo que estimula el nervio que controla la lengua3. Este dispositivo (conocido comercialmente como Inspire®) detecta la respiración del paciente durante el sueño y emite impulsos que hacen contraer ligeramente la lengua hacia adelante en cada inhalación, evitando la obstrucción. Estudios recientes muestran resultados positivos en pacientes con apnea moderada a severa que no toleran el CPAP, mejorando la saturación y reduciendo eventos de apnea con este método implantable. No obstante, implica una cirugía y costos elevados, y el paciente debe activar el dispositivo cada noche con un control remoto. Se reserva a casos seleccionados tras evaluación especializada.

Además de las anteriores, otras cirugías pueden contribuir al tratamiento según la causa subyacente: por ejemplo, la septoplastia o cirugía nasal si existe obstrucción nasal importante (desvío de septo, pólipos), la amigdalectomía/adenoidectomía en adultos seleccionados con amígdalas hipertróficas (más frecuente como tratamiento de primera línea en niños con apnea) o la ya mencionada cirugía bariátrica en casos de obesidad severa3. Cada intervención quirúrgica tiene sus propios riesgos y tasas de éxito; por eso, la indicación debe ser individualizada. Un examen anatómico minucioso (por otorrinolaringólogo y/o cirujano maxilofacial) puede identificar si el paciente tiene alguna anomalía corregible que justifique la cirugía.

SAOS México – No hay garantías de sustituir al CPAP de forma total.

En resumen, la cirugía no garantiza curación y no sustituye la necesidad de CPAP u otros tratamientos en la mayoría de los pacientes, pero puede ser beneficiosa en casos bien seleccionados o como parte de un enfoque combinado (por ejemplo, cirugía nasal para facilitar el uso de CPAP).

Conclusiones Para pacientes adultos con apnea del sueño que no logran usar CPAP de forma efectiva, existen múltiples alternativas de tratamiento. Desde máquinas PAP automáticas o binivel, hasta aparatos orales a medida que mantienen la vía aérea abierta, pasando por cambios en el estilo de vida (bajar de peso, dormir de lado, evitar alcohol) e incluso nuevas terapias como válvulas EPAP o ejercicios musculares, todas estas opciones buscan mejorar la respiración nocturna y la calidad de vida. Es fundamental recordar que no hay un enfoque único que funcione para todos los pacientes. Cada persona tiene diferente anatomía, gravedad de apnea y tolerancia a los tratamientos, por lo que la elección debe ser personalizada en conjunto con un profesional de la salud55. En muchos casos, una combinación de medidas (por ejemplo, uso de un dispositivo oral más perder peso y evitar dormir boca arriba) puede ofrecer los mejores resultados. Si bien el CPAP sigue siendo la terapia más eficaz, las alternativas presentadas brindan esperanza a quienes no se adaptan al CPAP, permitiendo tratar la apnea del sueño de forma efectiva y segura por otros medios. Lo importante es no abandonar el tratamiento: con ayuda médica, casi siempre es posible encontrar una opción que el paciente pueda seguir a largo plazo, protegiendo así su salud y descanso.


Bibliografía:

1 American Thoracic Society. (2015). Otros tratamientos para la apnea del sueño [Hoja informativa para pacientes]. American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, 191. Recuperado de https://www.thoracic.org/patients/patient-resources/resources/spanish/other-therapies-for-sleep-apnea.pdf

 2 American Sleep Apnea Association. (2025, 27 de mayo). Alternatives to CPAP Therapy for Sleep Apnea. SleepApnea.org. Recuperado de https://www.sleepapnea.org/treatment/alternatives-to-cpap/

 3 Mayo Clinic. (s.f.). Apnea del sueño – diagnóstico y tratamiento. Recuperado el 11 de julio de 2025, de https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/sleep-apnea/diagnosis-treatment/drc-20377636

 4 National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). (s.f.). Apnea del sueño – Tratamiento. Recuperado de https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/apnea-del-sueno/tratamiento

 5 Pacheco, D. (2025, 11 de julio). Sleep Apnea Treatments Without CPAP. Sleep Foundation. Recuperado de https://www.sleepfoundation.org/sleep-apnea/alternatives-to-cpap

Summer, J. V. (2025, 10 de julio). EPAP Therapy as a CPAP Alternative. Sleep Foundation. Recuperado de https://www.sleepfoundation.org/cpap/epap-therapy

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