Dormir bien para rendir mejor: el impacto de la apnea del sueño en tu desempeño profesional

Hombre joven dormido sobre un escritorio con papeles, rodeado de ilustraciones de tazas de café, reloj despertador y foco, representando fatiga diurna, falta de sueño y bajo rendimiento laboral relacionados con apnea obstructiva del sueño.

En México, el 71% de los trabajadores duerme menos de las siete horas mínimas recomendadas1, y alrededor del 37% de la fuerza laboral sufre trastornos del sueño que impactan su desempeño profesional2. Dormir menos de lo necesario repercute negativamente en la salud, la productividad y la seguridad en el trabajo. Una de las causas más comunes y menos visibilizadas de la fatiga crónica en empleados es la apnea obstructiva del sueño (AOS), un trastorno respiratorio nocturno a menudo inadvertido que fragmenta el descanso y merma seriamente el rendimiento diurno. A continuación, exploramos el cómo la apnea del sueño afecta la productividad laboral y qué pueden hacer tanto empleadores como empleados para priorizar la salud del sueño.

Consecuencias de la fatiga en el desempeño laboral

La somnolencia diurna reduce la concentración, la memoria y la creatividad de los trabajadores, a la vez que aumenta la irritabilidad, el estrés y la probabilidad de cometer errores o sufrir accidentes laborales2. Estudios de la UNAM indican que dormir mal eleva 1.4 veces el ausentismo y duplica el riesgo de accidentes de trabajo2. A largo plazo, la privación crónica de sueño se asocia con enfermedades graves (hipertensión, enfermedades cardíacas, infartos cerebrales, diabetes, obesidad, deterioro cognitivo, etc.) cuyas consecuencias incrementan las ausencias por enfermedad y disminuyen el rendimiento1. Aunque en México no hay una cifra exacta del impacto económico de la fatiga, en EE.UU. se calculan pérdidas de unos 44 mil millones de dólares anuales por productividad reducida debido al cansancio1, la apnea del sueño afecta la productividad laboral de una forma silenciosa.

Apnea obstructiva del sueño: el enemigo silencioso

La AOS es un trastorno en el que la respiración se interrumpe repetidamente durante el sueño (a menudo acompañado de ronquidos fuertes) debido al colapso de la vía aérea. Este descanso fragmentado provoca somnolencia diurna severa. Se estima que cerca del 4% de los mexicanos padece apnea del sueño2, pero en ciertos grupos la prevalencia es mucho mayor (por ejemplo, 1 de cada 5 adultos de 30 a 69 años en Nuevo León)3. Alarmantemente, entre 80% y 90% de los casos de AOS no están diagnosticados3. Quienes sufren apnea sin tratar suelen ver afectado su desempeño: su productividad llega a ser al menos 30% menor comparada con la de alguien sin este trastorno3. Además, la AOS eleva el riesgo de problemas cardiovasculares (infartos, hipertensión) y metabólicos (diabetes), reduciendo la expectativa de vida hasta por 10 o 15 años3.

Por ello es crucial prestar atención a sus signos de alerta (ronquidos, pausas respiratorias, cansancio crónico) y buscar tratamiento médico oportuno.
Mujer sonriente con elementos gráficos a su alrededor como una cama, escritorio, foco, taza y gráfico de productividad. Representa los beneficios de un buen descanso en el rendimiento laboral.
Un sueño reparador mejora la concentración, el ánimo y el desempeño en el trabajo. Tratar la apnea del sueño puede marcar la diferencia en tu jornada laboral.

Soluciones prácticas: hacia una cultura del buen dormir

Ahora vamos a ver que podemos hacecr desde diferentes frentes para que la forma en que nos afecta la apnea del sueño en la productividad laboral sea menor.

Acciones desde las empresas

  • Cultura organizacional pro-sueño: Implementar campañas de concientización sobre la importancia del descanso y crear un ambiente laboral que respete los horarios de desconexión. Por ejemplo, evitar las comunicaciones de trabajo fuera del horario, ofrecer esquemas flexibles de entrada/salida para facilitar el sueño adecuado, e incluso habilitar espacios para siestas cortas durante la jornada. Además, establecer políticas como limitar la duración de las jornadas, rotar turnos de manera equilibrada y brindar facilidades para la atención de trastornos del sueño cuando sea necesario demuestra el compromiso de la empresa con el bienestar del personal.
  • Monitoreo y apoyo profesional: Incluir la higiene del sueño en los programas de bienestar laboral. Por ejemplo, ofrecer evaluaciones del sueño mediante relojes inteligentes o aplicaciones móviles para detectar patrones de mal descanso1. Si se identifican trastornos, la empresa debe facilitar el acceso a especialistas del sueño o de salud mental para tratarlos. Contar con expertos en hábitos de sueño que asesoren a los equipos también ayudará a mejorar sus rutinas de descanso2.

Buenos hábitos para los trabajadores

  • Dormir lo suficiente y cuidar la higiene del sueño: Se recomienda dormir entre 7 y 8 horas diarias, manteniendo horarios regulares para acostarse y despertarse (incluso los fines de semana). Para lograr un sueño de calidad, es importante adoptar rutinas saludables: evitar las pantallas (televisión, teléfono, computadora) antes de dormir, limitar la cafeína en la tarde/noche, y procurar que el dormitorio esté oscuro, silencioso y a temperatura confortable.
  • Manejo del estrés: Identificar y gestionar el estrés es crucial, pues el estrés y la ansiedad son causas principales de insomnio1. Prácticas de relajación como la meditación o ejercicios de respiración al final del día ayudan a despejar la mente y preparar el cuerpo para dormir. Además, realizar ejercicio físico de forma regular (evitando las horas previas a acostarse) favorece un sueño más profundo.
  • Buscar ayuda profesional: Si un trabajador nota signos persistentes de trastorno del sueño (insomnio crónico, ronquidos fuertes con somnolencia diurna, despertares frecuentes, etc.), debería consultar a un médico. Condiciones como la apnea del sueño tienen tratamiento, y lograr un mejor descanso puede mejorar significativamente su calidad de vida y su desempeño. En resumen, un empleado bien descansado estará más alerta, cometerá menos errores y podrá desarrollar todo su potencial.

Conclusión En conclusión, priorizar el sueño es invertir tanto en bienestar como en productividad. Las empresas que promueven el buen descanso tienen colaboradores más creativos, motivados y saludables, y los empleados que cuidan su sueño rinden mejor y están más satisfechos. Dormir bien es, en definitiva, trabajar mejor.


Bibliografía

  1. Soto Maya, S. (2024, 22 de octubre). ¿Dormiste bien? El 71% de los trabajadores tiene menos de siete horas para descansar. El Economista. Recuperado de https://www.eleconomista.com.mx/capital-humano/dormiste-71-trabajadores-siete-horas-descansar-20241022-730945.html
  2. Redacción FM. (2023, 27 de junio). 37% de los trabajadores mexicanos presenta algún trastorno del sueño que impacta en su productividad. Al Momento. Recuperado de https://almomento.mx/37-de-los-trabajadores-mexicanos-presenta-algun-trastorno-del-sueno-que-impacta-en-su-productividad/
  3. Perales, J. (2025, 5 de mayo). Afecta apnea de sueño a productividad de empresas regias. El Financiero. Recuperado de https://www.elfinanciero.com.mx/monterrey/2025/05/05/afecta-apnea-de-sueno-a-productividad-de-empresas-regias/

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