Apnea obstructiva del sueño: ¿Qué es y por qué es importante tratarla?

SAOS México Apnea Obstructiva del Sueño

La apnea obstructiva del sueño (AOS) es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, aunque muchas aún no saben que la padecen. Este trastorno, caracterizado por la obstrucción parcial o total de las vías respiratorias durante el sueño, interrumpe repetidamente la respiración, afectando gravemente la calidad del descanso y generando múltiples consecuencias para la salud.

¿Qué es la apnea obstructiva del sueño?

La AOS ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan excesivamente durante el sueño, provocando el colapso de la faringe. Esto impide el paso normal del aire hacia los pulmones, lo que puede derivar en episodios de apnea (pausas respiratorias de al menos 10 segundos) o hipopnea (reducción parcial del flujo de aire). Estas interrupciones provocan una disminución en los niveles de oxígeno en la sangre y alertamientos cerebrales que fragmentan el sueño, aunque muchas veces pasan inadvertidos para quien los sufre.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de la AOS pueden dividirse en nocturnos y diurnos. Durante la noche, los signos más comunes incluyen ronquido habitual, pausas en la respiración observadas por terceros, despertares con sensación de asfixia o ahogo, y sueño inquieto. Por el día, los pacientes suelen presentar somnolencia excesiva, fatiga constante, dificultad para concentrarse, irritabilidad, cefaleas matutinas y bajo rendimiento laboral o escolar.

Síntomas de la AOS

Una característica alarmante de esta enfermedad es que muchas personas no reconocen estos síntomas como parte de un trastorno, lo que retrasa el diagnóstico. De hecho, estudios en México han revelado que hasta el 27% de la población adulta puede tener un alto riesgo de padecer AOS, especialmente aquellos con obesidad, hipertensión o entre los 40 y 60 años de edad.

¿Por qué es importante tratar la AOS?

No tratar la apnea del sueño no solo reduce la calidad de vida, sino que puede desencadenar complicaciones graves. La fragmentación del sueño y la hipoxemia intermitente (bajas repetidas de oxígeno en sangre) afectan al sistema cardiovascular, al metabolismo y al cerebro. Se ha demostrado que la AOS no tratada aumenta el riesgo de enfermedades como:

  • Hipertensión arterial sistémica
  • Infarto de miocardio
  • Accidente cerebrovascular
  • Diabetes tipo 2
  • Disfunción cognitiva y trastornos del estado de ánimo
  • Accidentes automovilísticos por somnolencia

Además, la presión negativa en el tórax al intentar respirar con la faringe obstruida puede alterar el ritmo cardíaco, elevar la presión arterial y comprometer la función cardíaca a largo plazo.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la AOS se basa en la historia clínica, cuestionarios de evaluación como el de Berlín o STOP-Bang, escala de somnolencia Epworth, puntajes de NoSAS, entre otras herramientas predictoras del sueño y estudios instrumentados del sueño. El estándar de oro es la polisomnografía, que registra la actividad cerebral, respiratoria y muscular durante la noche. Sin embargo, debido a su alto costo y limitada disponibilidad, hoy también se utilizan dispositivos portátiles que miden el flujo de aire, el esfuerzo respiratorio y la saturación de oxígeno en casa, como lo es la poligrafía respiratoria nocturna y puede realizarse de forma domiciliada, siendo una elección de estudio que depende de la valoración médica clínica.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento más eficaz para la AOS moderada o grave es el uso de dispositivos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP). Este aparato mantiene abierta la vía aérea durante el sueño, eliminando las apneas y mejorando notablemente la calidad del sueño y la salud general. También se pueden considerar cambios en el estilo de vida, como la pérdida de peso, ejercicio, evitar el consumo de alcohol y sedantes del sistema nervioso central y dormir de lado.

La apnea obstructiva del sueño no es simplemente “roncar fuerte” o “dormir mal”. Es un problema serio de salud pública que requiere atención oportuna. Si se identifican síntomas compatibles, es fundamental acudir al médico para una evaluación. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden cambiar la vida de una persona, mejorando no solo su descanso, sino también su salud cardiovascular, metabólica y mental. Dormir bien es vivir mejor: conocer la AOS es el primer paso para combatirla.


Bibliografía

Reyes Zúñiga, M., Torres Fraga, M. G., Martínez Mellado, B. A., & Torres Olmedo, L. J. (2021). Apnea obstructiva del sueño: Un manual clínico para todos (1.ª ed.). México: [s. n.].

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