CPAP: Mitos y realidades sobre el tratamiento más efectivo para AOS

La terapia con CPAP (Presión Positiva Continua en la Vía Aérea) es el tratamiento estándar de oro para la apnea obstructiva del sueño (AOS). A pesar de su efectividad, muchos pacientes presentan resistencia inicial por creencias erróneas. Desmentir estos mitos es fundamental para mejorar la adherencia y evitar complicaciones graves, como accidentes, deterioro cognitivo o enfermedades cardiovasculares. A continuación, desglosamos los principales mitos, respaldados por evidencia científica.

Mito 1: “El CPAP es extremadamente incómodo y no permite dormir”

Realidad: Es común experimentar molestias al inicio (sequedad nasal, sensación de presión o irritación leve), pero suelen resolverse con ajustes sencillos. Los dispositivos modernos han mejorado significativamente la comodidad gracias a:

  • Humidificadores integrados que reducen la sequedad de las vías respiratorias.
  • Mascarillas ergonómicas y de diversos tipos (nasales, oronasales, minimalistas).
  • Función de rampa, que inicia con baja presión para facilitar el inicio del sueño.

Aunque no existe un porcentaje universal de adaptación temprana, múltiples estudios y revisiones clínicas reportan una tasa creciente de tolerancia cuando se acompaña de seguimiento adecuado (Patil et al., 2019; Reyes Zúñiga et al., 2021).

Mito 2: “El CPAP crea dependencia; si lo uso, nunca podré dejarlo”

Realidad: El CPAP no causa dependencia fisiológica. Su uso continuo es necesario porque la AOS es una condición crónica: si se suspende, los síntomas reaparecen. Esto no implica adicción, sino la necesidad de mantener un tratamiento igual que en enfermedades como hipertensión o diabetes (Gottlieb & Punjabi, 2020; Patil et al., 2019).

Mito 3: “El ruido del equipo es insoportable”

Realidad: Los dispositivos actuales son sorprendentemente silenciosos. La mayoría opera entre 25 y 30 decibeles, similar al sonido de un susurro o un ventilador suave. Algunos modelos incluso incluyen modos silenciosos para disminuir aún más el ruido durante la inhalación. Aunque este dato no proviene directamente de las fuentes médicas citadas, está ampliamente respaldado por especificaciones técnicas de fabricantes líderes (ResMed, Philips).

Mito 4: “Solo es útil para casos graves de apnea”

Realidad: El CPAP no se limita a los casos graves. Las guías clínicas recomiendan su uso en todos los grados de AOS si hay síntomas diurnos (como somnolencia o fatiga) o enfermedades asociadas (hipertensión, diabetes). Esta estrategia ayuda a prevenir el avance de la enfermedad y reduce el riesgo de accidentes (Patil et al., 2019). El estudio de Torre-Bouscoulet et al. (2008) respalda la alta prevalencia de síntomas incluso en casos leves o moderados.

Mito 5: “Es complicado de usar y mantener”

Realidad: Los equipos modernos están diseñados para facilitar su uso:

  • Dispositivos automáticos (APAP) ajustan la presión de forma autónoma.
  • Aplicaciones móviles permiten el monitoreo diario del uso y la eficacia del tratamiento.
  • Mantenimiento sencillo: Cambio de filtros de polvo, limpieza regular con agua destilada y jabón neutro es suficiente.

Además, el seguimiento por telemedicina ha demostrado aumentar la adherencia terapéutica (Hwang et al., 2018).

Mito 6: “Provoca efectos secundarios peligrosos”

Realidad: Los efectos secundarios más frecuentes son menores y controlables:

  • Congestión nasal o rinitis: se alivian con humidificación adecuada o tratamientos tópicos.
  • Aerofagia (ingesta de aire): mejora ajustando la presión o la posición al dormir.
  • Irritación facial: se previene con almohadillas protectoras o cambio de mascarilla.

En la mayoría de los casos, estos efectos no obligan a suspender el tratamiento. Aunque no hay una cifra definitiva, las tasas de abandono por efectos secundarios son relativamente bajas cuando se ofrece seguimiento personalizado (Carrillo-Alduenda et al., 2012; Patil et al., 2019).

Conclusión: Más allá de los mitos, los beneficios son claros

El CPAP mejora la calidad del sueño, reduce el riesgo de accidentes y tiene efectos positivos en la presión arterial y la función cognitiva. Aunque algunos estudios no muestran una reducción significativa de eventos cardiovasculares mayores en todos los pacientes, otros sugieren beneficios especialmente en personas con alta somnolencia o hipertensión resistente (Gottlieb & Punjabi, 2020; Yang et al., 2023).

La clave para una adaptación exitosa está en:

  1. Educación adecuada sobre su funcionamiento de equipo CPAP, información amplia de la apnea del sueño y los beneficios potenciales sobre la terapia de presión positiva.
  2. Acompañamiento en una terapia cognitivo conductual y retroalimentación positiva para afrontar resistencias.
  3. Seguimiento activo, preferentemente con tecnología y atención remota para identificar problemas relacionados a la presión positiva y dar soluciones rápidas del tratamiento.

Como señala el Dr. Rogelio Pérez Padilla en el prólogo del manual del INER: “El CPAP es una herramienta eficaz para controlar las manifestaciones reversibles de la apnea obstructiva del sueño” (Reyes Zúñiga, 2021, p. 8).


  • Carrillo-Alduenda, J. L. et al. (2012). Síndrome de apnea obstructiva del sueño en población adulta. Neumología y Cirugía de Tórax, 69(2), 103–115.
  • Gottlieb, D. J., & Punjabi, N. M. (2020). Diagnosis and Management of Obstructive Sleep Apnea: A Review. JAMA, 323(14), 1389–1400. https://doi.org/10.1001/jama.2020.3514
  • Hwang, D. et al. (2018). Effect of Telemedicine Education and Telemonitoring on CPAP Adherence. Am J Respir Crit Care Med, 197(1), 117–126. https://doi.org/10.1164/rccm.201706-1283OC
  • Patil, S. P., Ayappa, I. A., Caples, S. M., Kimoff, R. J., Patel, S. R., & Harrod, C. G. (2019). Treatment of Adult Obstructive Sleep Apnea With Positive Airway Pressure: An American Academy of Sleep Medicine Clinical Practice Guideline. J Clin Sleep Med, 15(2), 335–343. https://doi.org/10.5664/jcsm.7640
  • Reyes Zúñiga, M. M. et al. (2021). Apnea obstructiva del sueño: Un manual clínico para todos. Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).
  • Torre-Bouscoulet, L. et al. (2008). Prevalence of sleep-related symptoms in four Latin American cities. J Clin Sleep Med, 4(6), 579–585.
  • Yang, H. et al. (2023). CPAP and Cardiovascular Outcomes in Obstructive Sleep Apnea: Updated Meta-analysis. Sleep Med Rev, 68, 101801. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2022.101801

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